«Si la injusticia forma parte de la necesaria fricción de toda máquina de gobierno, que siga, que siga. Quizá llegue a suavizarse con el desgaste; la máquina, ciertamente, lo hará. Si la injusticia tiene una polea, un muelle o una palanca exclusivos, puede que quizá podáis considerar si el remedio no será peor que la enfermedad; pero si es de naturaleza tal, que requiere de vosotros como agentes de injusticia para otros, entonces os digo: Romped la ley. Que vuestra vida sea una contrafricción que detenga la máquina. Lo que hay que hacer, en todo caso, es no prestarse a servir al mismo mal que se condena.»
MUJERES DE LA ILÍADA Y LA ODISEA
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En el “reino del tono”, en el que se mueve la literatura tradicional,
Heroidas posee la entonación de una conversación que pasa íntimamente por
el cálamo ...
Hace 2 meses
En prendrem nota, ara només cal fer la revolució.
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