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miércoles, 6 de octubre de 2010

Sobre los sueños y la muerte, M.L. von Franz (4)

Marie-Louise von Franz, Sobre los sueños y la muerte, Ed. Kairós, pp. 89-90:
«También en el antiguo Egipto la tumba estaba estructurada al mismo tiempo como una cueva en la cual se celebraba el proceso de renacimiento en las aguas subterráneas. Las fosas de las tumbas de los reyes fueron caracterizadas como la "cueva del Sokar", como el lugar mítico del rejuvenecimiento y renacimiento del muerto, y en muchos lugares de África todavía hoy en día se entierra a los muertos en postura de embrió o en cuclillas. Entre los zulúes por ejemplo, la viuda primero acoge al muerto en su falda y después lo coloca en el nicho, denominado "ombligo". Ella le coloca granos en la mano (!). Por medio de los granos el muerto se prepara para su renacer. Después de un cierto tiempo hacen que el muerto regrese al pueblo como "espíritu de los antepasados", brindando fertilidad y protección a los vivos.
Entre los hopi de Norteamérica existe la creencia de que el alma del muerto se va por la pequeña fosa cuadrada a las construcciones Kiwa, las Sipapu y al mundo subterráneo. Esta fosa tiene el significado de "lugar sagrado" y sirve como imagen del lugar originario, aquel agujero a través del cual surgió por primera vez la tribu hopi desde las profundidades a la superficie de la tierra.»

lunes, 30 de agosto de 2010

Kaidara, Amadou Hampâté Bâ (4)

Amadou Hampâté Bâ, Kaidara (Cuento iniciático peule), ed. Fondo Cultura Económica, p. 82:
«Soy el que sabe que las siete cabezas de Kaidara simbolizan los siete días de la semana, que son las siete cabezas del tiempo, los arcanos que encierran el secreto de las siete estrellas nórdicas dobles y todo lo que Gueno creó por siete, selló por siete en los siete de arriba, las siete de abajo* y las siete puertas secretas abiertas en la cabeza del hijo de Adán. Sé que los doce brazos de Kaidara sellan los secretos de los doce meses y que sus treinta pies se mueven con los misterios de las lunaciones.»
*Los siete de arriba y las siete de abajo: los siete cielos y las siete tierras según el mito. Las siete puertas son las siete aberturas de la cabeza.

sábado, 28 de agosto de 2010

Kaidara, Amadou Hampâté Bâ (3)

Amadou Hampâté Bâ, Kaidara (Cuento iniciático peule), Ed. Kairós, pp. 18-20:
«Porque Kaidara es nada menos que el dios del oro y el conocimiento.
»Como dios del oro, se encuentra, lo mismo que éste, bajo tierra, por lo que todo el viaje de los aventureros será subterráneo. Tendrán que atravesar las 114 capas correspondientes a 11 símbolos y 11 pruebas hasta encontrarse ante el espíritu sobrenatural que ha de concederles el metal sagrado.
»Metal regio que constituye uno de los mitos fundaciones el toda África Occidental, ¿cuál es la causa de que fuese esotérico mucho antes de que se le atribuyera un valor monetario? "Porque ni se mancha ni se oxida", porque es el único metal "que se vuelve algodón sin dejar de ser hierro" y porque "con un gramo de oro se puede confeccionar suficiente hilo fino como un cabello para rodear toda una aldea"; porque, en definitiva, "el oro es el soporte del saber, pero si confundís el saber con el soporte, éste os cae encima y os aplasta".
»En la máxima anterior, aparece claramente la asociación oro-conocimiento tal como se presenta en el dios Kaidara.
»Pese a que el oro atrae más a los aventureros que el saber, lo que caracteriza a Kaidara y determina incluso su aspecto es el conocimiento. Ese monstruo de 7 cabezas, 12 brazos y 30 pies aposentado en un trono de 4 patas que gira sin cesar es la estructura misma del mundo y del tiempo, con los 7 días de la semana, los 12 meses y los 30 días del mes; es el movimiento perpetuo de la tierra (¡que los peules descubrieron mucho antes que Copérnico!). Las 4 patas son los 4 elementos básicos, los 4 cataclismos que, según las predicciones, destruirán la tierra de los hombres.
»Conocimiento del orden cósmico, pero también del desorden: el dualismo en todas las cosas y el aniquilameinto de unos seres por parte de otros seres. Conocimiento de las leyes sociales, pero también de las psicológicas: cada símbolo que se encuentra en el camino de Kaidara corresponde a un tipo humano, con su lado positivio y su lado negativo. Los tres consejos dados por el propio Kaidara pretenden hacer imperiosas -sin desvelar su secreto- las leyes de la naturaleza y las de los ancestros. ¡Ay de los que no las respeten! Pero los conocimientos del dios del conocimiento son insondables y sin duda es por eso por lo que se le denomina "límite", pues supone en efecto el límite del conocimiento humano.»

viernes, 27 de agosto de 2010

Kaidara, Amadou Hampâté Bâ (2)

Amadou Hampâté Bâ, Kaidara (Cuento iniciático peule), Ed. Kairós, pp. 80-81:
«Visteis al sobrenatural Kaidara. Se os apareció con siete cabezas, cada una de las cuales preside un día de la semana. Desplegó los treinta pies que accionan los tiempos y los doce brazos que manejan los acontecimientos. Os hizo entrega del oro. Ese metal que es bien una llave que abre muchas puertas, bien una pesada carga capaz de quebrar los huesos de muchos cuellos. (...) Hammadi, tus dos compañeros escogieron dos fines doloresos: la riqueza y el poder. Y han muerto por ello de manera brutal.
»Por lo que se refiere a ti, escogiste el verdadero: el conocimiento. Y en el trasfondo del conocimiento has encontrado el poder y la riqueza que codiciaban tus amigos.
»Bajo la ceiba de la prueba, percibiste al que se ocultaba: el hombre-espíritu que sólo se encuentra una o dos veces en la vida, pero nunca más de tres.
»Le curaste y, con una llave de oro, abriste sus dos labios más pesados, sin embargo, que los batientes de bronce de una fortaleza. Él grabó en ti tres saberes.«»

miércoles, 25 de agosto de 2010

Kaidara, Amadou Hampâté Bâ


Amadou Hampâté Bâ, Kaidara, Ed. Kairós, pp. 17-18:
«Encontramos, en primer lugar, algunas de sus "emanaciones", especie de espíritus sobrenaturales que son como los "conducgtos de Gueno". Tek Kaidara el iniciador, Djedo-Dewal la maléfica; o los dioses autóctonos a los que se ofrecen sacrificios: Ham, Dom, Yer, etc. Hay, además, una infinidad de genios específicos de los elementos (genios del aire, de las olas, del fuego) o que sirven a alguno de los espíritus sobrenaturales (los genios de Kaidara) o también que, libres en la naturaleza, se las ingenian bien para ayudar a los hombres, bien para atormentarlos. Si se trata de un sueño agradable, habrá sido enviado por un genio bueno; si de un mal augurio, será obra de un genio maléfico. Están, por último, los genios asignados a funciones muy especializadas: los genios de la cocina, los genios de la caza, los genios del campo o los genios del ganado cuyo jefe esKumen.
»Todo ello da una "población oculta" sumamente densa que puebla el "país de la penumbra" donde viven los "ocultos" (sudibés), o espíritus invisibles pero sujetos a toda suerte de encarnaciones.
»Dicho país es el intermediario entre el "país de la claridad", donde viven los visibles de todas las especies, y el "país de la oscuridad profunda", morada de las almas de los muertos y los por nacer que no sólo alberga las de los humanos, sino también las almas de los animales y las plantas. Éstos son los tres países de los peules. Por eso, cuando, a modo de estribillo, nos hablan en el relato del "país de los enanos", se refieren precisamente al de la penumbra, y especialmente a la región ocupada por los yamanad-yudyu, los genios pigmeos servidores de Kaidara.